Por Cultura Deportes y Más
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Se acerca la Semana Mayor, un tiempo sagrado para muchos en Puerto Rico y el mundo. La Semana Santa es una celebración cristiana que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús, invitando a la reflexión, la fe y el recogimiento. También es una oportunidad para demostrar empatía y tender la mano a quienes más lo necesitan.
En ese espíritu de amor y servicio, nos llegó una hermosa historia que ejemplifica el verdadero significado de esta temporada. El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el proyecto Amor Que Sana y La Casa Ana Medina no solo celebró y felicitó a las mujeres, sino que hizo una gran diferencia en la vida de una de ellas.
Cindy Matos , una persona sin hogar, recibió el apoyo de este proyecto, que le regaló un espectacular cambio de imagen. Más que un simple cambio de look, fue un acto de amor y reconocimiento de su dignidad y belleza, muchas veces opacadas por las dificultades de la vida.
«Quisimos demostrarle que todas las mujeres son hermosas, sin importar los errores del pasado o las circunstancias difíciles que las hayan llevado a la calle. Muchas han sido víctimas de abuso o han pasado por momentos oscuros, pero con amor y apoyo, pueden recuperar su autoestima y su vida» expresó la Sra. Ana Medina, directora de uno de los proyectos.
Tanto Amor Que Sana como La Casa Ana Medina sirven con genuina dedicación a los más necesitados: personas sin hogar, en situaciones de adicción, con escasos recursos o incluso con problemas de salud mental. Su misión no es juzgar, sino transformar vidas con servicios, paciencia y amor.
«Queremos demostrar que con la ayuda adecuada, muchas mujeres pueden salir adelante. De hecho, varias que han pasado por nuestro proyecto hoy están bien, con sus familias, en sus hogares y hasta trabajando», añadió Medina.
Este gesto no habría sido posible sin la colaboración de Marta Laracuente y Yari, del salón de belleza que se sumó a esta iniciativa. Juntas, lograron que Cindy no solo se viera hermosa, sino que se sintiera valorada y querida en un día tan significativo.
En Cultura, Deportes y Más, creemos que esta historia es una prueba de que cuando hay voluntad, sí se puede. Siempre podemos ayudar a los demás sin juzgar. Quizás los cambios tomen tiempo, pero los resultados llegan, porque todo ocurre en el tiempo perfecto de Dios.
Que esta Semana Santa nos inspire a extender la mano a quienes lo necesitan, recordando que pequeños actos de amor pueden transformar vidas.
Concluimos con estas palabras de agradecimiento y un llamado de ayuda de parte de la Sra. Medina:
«Agradecida de Dios por darme la oportunidad de servirle a través de tantas personas sin hogar y con necesidades en el área Sur, brindándoles esperanza, amor, calidad de vida, y dándole la oportunidad de integrarse a la Sociedad».
«Para seguir dando los servicios necesitamos manos voluntarias, más ayuda en recursos y tiempo. Que toda persona que sienta en su corazón el deseo de ayudar y servir lo pueda hacer en nuestro proyecto Amor que Sana, Casa Ana Medina y seguiremos “Transformando vidas solo por Amor”
Dios ayuda al dador alegre.
Las fotos fueron autorizadas para compartir solo con el propósito de mostrar el cambio físico y el regalo que le hicieran a la joven. ¡Gracias por empatía y apoyo seguidores!. Espero que el respeto prevalezca de la forma en que siempre los he tratado.








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