Por Antonio González Rosario
agrnews1@gmail.com
PONCE – En una entrevista exclusiva con la Dra. Iris Martínez y el estudiante Eduardo Díaz Vega, se detalló la labor fundamental que realiza el Servicio de Extensión Agrícola (SEA) en la región de Ponce. Esta institución, pilar del desarrollo rural y urbano, reafirma su compromiso con la educación y la seguridad alimentaria de la isla.
El SEA, adscrito al Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), tiene una historia que se remonta formalmente a 1934. Fue en ese año cuando la organización comenzó a operar oficialmente en Puerto Rico bajo los parámetros de la Ley Smith-Lever, integrando el conocimiento académico con las necesidades prácticas de la ciudadanía.
El enfoque principal discutido por Martínez y Díaz Vega es la Seguridad Alimentaria Comunitaria. El SEA actúa como un facilitador para las familias, proveyendo herramientas para que los consumidores se conviertan en agentes activos de su propio bienestar nutricional y económico.
Según, la Dra. Martínez reveló que el impacto del SEA en Ponce es multidisciplinario, destacando áreas como:
- Asesoría Técnica: Funcionan como consultores directos para los agricultores, optimizando sus procesos de producción.
- Manejo de Alimentos: Capacitación crítica en preservación de alimentos, higiene y la prevención de la contaminación cruzada, temas vitales para la salud pública.
- Juventud y Liderazgo: El empoderamiento de las nuevas generaciones a través del Club 4-H. Muchos jóvenes, sean inspirado en el Club como en el caso de Díaz Vega que desde muy joven comenzó a servir en distintos talleres y llevando las buenas nuevas a través del servicio comunitario.
- Alcance Comunitario e Inclusión: Desde clases de lenguaje de señas hasta ferias de salud y talleres educativos en residenciales públicos, asegurando que el conocimiento llegue a todos los sectores.
Con más de 90 años de historia operativa en la isla, el Servicio de Extensión Agrícola en Ponce continúa siendo el puente entre la investigación universitaria y el hogar puertorriqueño, garantizando que la ciencia aplicada mejore la calidad de vida de cada familia.







Deja un comentario