Por Redacción AGR News
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En un esfuerzo dirigido a fortalecer el acceso a la justicia para poblaciones vulnerables, la procuradora de las Mujeres, Lcda. Astrid Piñeiro Vázquez, encabezó hoy un adiestramiento especializado dirigido a jueces y juezas del sistema judicial. La iniciativa forma parte de la estrategia continua de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) para mejorar la respuesta institucional ante la violencia doméstica y garantizar procesos sensibles al trauma.
El taller, descrito como uno de los más avanzados ofrecidos por la OPM, abordó la intersección entre la violencia de género y la neurodiversidad, con énfasis en la población autista. El objetivo principal fue asegurar que diferencias en comunicación, conducta o procesamiento sensorial no se conviertan en obstáculos para la protección de víctimas. La capacitación se alinea con la política pública impulsada por la gobernadora Jenniffer González Colón, que ha priorizado la educación judicial como herramienta para promover una sociedad más segura y equitativa.
Bajo el marco de la Ley 201-2003, la OPM integró componentes legales, médicos y comunitarios para ofrecer a la judicatura herramientas actualizadas que permitan adjudicar casos con una perspectiva libre de prejuicios y ajustada a las realidades de la neurodiversidad.
Durante su mensaje, Piñeiro Vázquez destacó la urgencia de transformar el sistema de justicia para que responda adecuadamente a las necesidades de todas las víctimas. “Este adiestramiento es una respuesta concreta a la necesidad de una justicia que no solo sea rápida, sino profundamente humana y conocedora de las realidades de nuestra gente. No podemos permitir que el desconocimiento sobre el autismo o la neurodiversidad se convierta en una barrera que silencie a una víctima o deje desprotegido a un menor en medio de un ciclo de violencia”, expresó.
La jornada se dividió en dos sesiones. En la mañana, jueces de salas civiles y de familia discutieron estrategias para facilitar la participación de personas autistas en procesos de custodia, remoción y órdenes de protección bajo la Ley 54 y la Ley 57-2023. En la tarde, el enfoque se trasladó al ámbito criminal, con análisis sobre el diagnóstico y manifestaciones del autismo en mujeres víctimas, así como el cumplimiento con la Carta de Derechos de las Víctimas y la Ley 163-2024.
La procuradora subrayó que estas capacitaciones fortalecen la confianza pública en el sistema judicial. “La confianza del pueblo se fortalece cuando cada actuación judicial es consistente con los más altos principios éticos y de accesibilidad. Estamos dando continuidad a un compromiso inquebrantable para que cada mujer, independientemente de su condición de neurodiversidad, encuentre en el tribunal un espacio de protección y no de revictimización”, afirmó.
El adiestramiento contó con un panel interdisciplinario compuesto por la psicóloga experta en violencia familiar, Dra. Esther Figueroa Ríos; la directora ejecutiva de la Alianza de Autismo de Puerto Rico, Joyce M. Dávila Paz; y la fiscal Laura Hernández Gutiérrez, especialista en política pública y litigación de casos de violencia doméstica. Las expertas ofrecieron criterios prácticos para identificar manifestaciones del autismo y aplicar ajustes razonables sin comprometer la función adjudicativa.
Al concluir, Piñeiro Vázquez reafirmó la misión de la OPM como ente fiscalizador y educativo. Sostuvo que la meta es garantizar un acceso a la justicia que sea “efectivo y no meramente formal”, y reiteró que la capacitación continua es clave para que el sistema judicial actúe como un verdadero escudo para las víctimas.
Con esta jornada, la OPM reafirma su liderato en la defensa de los derechos de las mujeres y su compromiso con una política pública inclusiva que transforme el conocimiento especializado en justicia tangible para miles de familias en Puerto Rico.







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